martes, 13 de marzo de 2012

Polémicas en torno a Pablo Neruda, la profanación de un legado

(Tomado de Cubadebate)



Pablo Neruda
Pablo Neruda



Por Mario Casasús *
El poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973), premio Nobel de literatura 1971, expresó claramente, antes de morir en circunstancias controvertidas el 23 de septiembre de 1973, su deseo de que una parte de sus bienes y sus derechos de autor sirvieran para constituir la Fundación Cantalao, sin ánimo de lucro. Pero no tuvo tiempo de consignarlo en su testamento. Este fallo jurídico ha permitido la creación de una Fundación Neruda cuyo espíritu se halla, según el autor de este artículo, en contradicción con los valores que siempre defendió el poeta.

lunes, 12 de marzo de 2012

Oda a Pablo Neruda
CARLOS RODRÍGUEZ ALMAGUER (CUBA)

“Acecharon su muerte y entonces la ofendieron:
solo porque su boca está cerrada
y ya no puede contestar su canto.”

Pablo Neruda
(Pobres poetas)

I
Yo iba a cumplir dos años
cuando te fuiste, Pablo.
Era un tiempo dramático el de aquella partida.
Los ayes de tu tierra coronaban los Andes
y las hienas bebían sangre del pueblo
en las alcantarillas de Santiago.
Todo era gris, cuando menos, oscuro.
Hasta la luz se declaró proscrita
y un lamento oceánico flotaba en Isla Negra.
No pudiste escoger mejor momento
para lanzar tu póstuma protesta,
la más viril, la más incontestable
de cuantas habías hecho. No pudieron
callarla. No alcanzaron a disimular el trueno
de tu silencio puro, tenaz, definitivo,
contra los asesinos de tu sueño,
del Presidente amigo, del trovador
que lejos de sus manos
seguía cantando al pueblo.

II
Luego he sabido, Pablo,
que allá en los balbuceos
de mis primeros pasos,
me hacía llamar Allende, y ese nombre,
repetido mil veces en salmos cotidianos
junto al viejo retrato colgado en las paredes
de todos los vecinos,
acompañó mi vida.

III
Después vino la edad de la conquista
y en tus versos cabalgaron, jinetes,
mis suspiros de eterno enamorado. Cada noche
podía escribir los versos más tristes
sobre los labios vírgenes de alguna adolescente.
Yo te citaba, Pablo, en los parques y en los campamentos,
fueran los días de sol o noches sin estrellas,
tú ibas siempre conmigo
en gastadas libretas de rasgo indefinible
y mala ortografía.
¡Cuánto divino instante me diste, compañero!
Desde aquel tu pasado que era entonces a un tiempo
la verdad del presente y el sueño del futuro.

IV
Ahora te pienso, Pablo, más allá de tus versos,
después de treinta años de amistad inconfesa,
y contemplo gigante tu estructura de piedras,
de caracol, de mar, de pájaro furtivo,
que vuela como el cóndor sobre el cielo de América.
No hay que esperar cien años a que otra vez despiertes,
si los pueblos que amaste ya invocaron tu nombre
desde las altas cumbres, desde las hondas cuevas,
izaron las banderas azules con los peces
que escrutan el Pacífico hasta que cualquier día
un mascarón Neruda surja en el horizonte.