lunes, 8 de abril de 2019

Cantos al hombre 

Me celebro a mí mismo; 
Y cuanto asumo lo debes tú asumir; 
Porque cada átomo que me pertenece  
igual te pertenece. 

Walt Whitman 

Hombre que vas camino de la vida,
no pierdas la esperanza.
La esperanza está en ti, eres tú mismo,
lo que hagas de tus pasos.
Solo debe preocuparte el norte de tu brújula.
Ella son tus ideas, ¡cultívalas!
Si supieras leer, lee,
y si no sabes, solo observa y piensa;
pero aunque sepas, siempre observa y piensa/
Y sobre todo, piensa.


¿Sabes que nadie tiene derecho a la tristeza?
¡Has pensado en la magia de estar vivo!
¿No es un milagro respirar?
¿Cuántos espermatozoides persiguen fecundar al óvulo?
 Dichoso tú. Eres uno entre millones.
Bien pudiste no ser, pero ahí estás,
y sin embargo, lloras de tristeza.

II 

No des un solo paso en busca de la felicidad.
Ella no está delante ni detrás;
no es un destino.
No es un lugar ni un tiempo.
Es un estado del espíritu.
Quédate quieto y siente la vida que transcurre junto a ti.
De mil maneras te recuerda que vives.
Súmate a este torrente de alegría que te ha sido regalado,
es un derecho y también un deber con los que no pudieron,
con los que ya no están.
Comprende que la felicidad es el camino. 

III 

¿Viste el amanecer de este día que termina?
Nada hay más importante que esperar cada día
con los ojos, la mente y el corazón dispuestos.
Darle la bienvenida y suspirar alegre porque has llegado aquí.
Mañana no sabemos.
La vida es delicada mariposa que vuela distraída
sobre el turbión perenne de la muerte,
y su vuelo es muy corto; disfrútalo,
no vayas en cualquier dirección.
Descubre a tiempo la flor de más fragancia,
detente allí, dedícale un instante
para tomar impulso, seguir vuelo,
y ayudar a las otras mariposas
a continuar su viaje, lo más lejos posible,
sobre el turbión perenne de la muerte.

***

CARLOS RODRIGUEZ ALMAGUER
CUBA